Primero nuestros pueblos originarios

Tuve la oportunidad de participar el fin de semana en los trabajos de la asamblea regional realizada en Ixmiquilpan con motivo del diálogo y consulta previa, libre e informada sobre la propuesta de iniciativa de Ley General de derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, un proyecto que busca cumplir con la reforma constitucional que aprobamos en el Senado al inicio de la legislatura, y que reconoce a nuestros pueblos originarios como sujetos de derecho público, con personalidad jurídica y patrimonio propios, y responde a una deuda histórica en el reconocimiento y salvaguarda de su trascendencia histórica, costumbres y tradiciones, que durante años y administraciones, se destinaron al olvido.

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Este proyecto impulsado por nuestra Presidenta, se abrió directamente con las personas de nuestros diversos pueblos originarios a nivel nacional, con 82 asambleas regionales de consulta y 3 de ellas, realizadas en Hidalgo. No hablamos de una minoría ajena a la vida de Hidalgo. En 2020 había 362 mil 629 personas de tres años y más, hablantes de una lengua indígena, equivalentes al 12.3% de ese grupo de población en el estado. Pueblos nahuas, otomíes y tepehuas, son los tres con mayor presencia histórica en la entidad y forman parte esencial de la diversidad cultural hidalguense. El Valle del Mezquital, es el corazón del pueblo Hñähñu-Otomí; de ahí, la trascendencia del ejercicio realizado el pasado sábado. 

Todavía persisten expresiones de racismo y clasismo que pretenden reducir a nuestros pueblos a una fotografía, artesanía o celebración, cuando son comunidades con voz, derechos y capacidad para decidir su propio futuro, y por ello, estamos buscando establecer las condiciones jurídicas, políticas, económicas y culturales, para garantizar su autonomía y libre determinación. Con la invasión española, fue que nuestros pueblos originarios se refirieron socialmente como indígenas, ellos evidentemente, no se concebían de esa forma, porque eran las y los habitantes de estas tierras. Y desde entonces, pasaron una larga historia de sobrevivencia que, a pesar de las infinitas adversidades, han salido adelante como el pueblo guerrero que siempre fueron. Las y los fundadores del movimiento que represento, defendieron siempre la historia de nuestro pueblo y con ello, la importancia de resarcir los años de abandono a nuestras comunidades originarias. “El que no conoce su pasado, no entiende su presente, ni puede diseñar su futuro”.

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Otros datos… El domingo nuestra Presidenta concluyó el ejercicio de transparencia y rendición de cuentas realizado en todo el país, bajo una perspectiva similar a la que tuve la oportunidad de desarrollar en Hidalgo durante el desahogo de mi segundo informe, y que es un principio de la transformación: siempre con el pueblo.  Tuve la oportunidad de estar en un zócalo repleto, en el que acompañamos a nuestra líder, porque estamos conscientes del cambio histórico que estamos construyendo. Nunca nos habían rendido resultados directamente, cara a cara, en las plazas públicas y por eso, lo celebramos. Sigamos en contacto por X, @ssimey

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