Jesús había salido de una fiesta y andaba algo ebrio por beber mucho ponche con aguardiente.
Su hermano le gritaba:
— ¡Jesús, espérame pues, deja me despido de mi novia la Jacinta!
—No, ahí me alcanzas, me voy por el jagüey.
Iba canturreando mientras caminaba por la orilla del jagüey, cuando, a lo lejos entre los árboles vio a una muchacha con vestido blanco, cabello largo y negro. Como Jesús era muy enamoradizo, corrió para alcanzarla, pero la perdió de vista.
Te recomendamos: ¿Qué es el Día de muertos?
Regresó hacia el camino, de repente volvió a verla, esta vez caminando en la orilla del jagüey, con el alumbrar de la luna, alcanzó a ver que la muchacha estaba flotando, la mujer se miraba en el agua, entonces soltó un lamento de dolor, tenía su cara deforme y su vestido manchando de sangre.
Jesús corrió hacia su casa, pero aquel espectro lo alcanzó, le puso la palma de la mano en el pecho y él se desmayó.
Su hermano Ramón lo buscó, lo encontró al amanecer, inconsciente encima de un maguey, estaba delgado como si no hubiera comido en días, en la espalda traía rasguños, y un semblante amarillo.
Puedes leer: ¿Por qué se celebra el Día de muertos?
Durante semanas a Jesús lo revisaron varios doctores, ninguno podía decir qué enfermedad tenía, mucho menos cómo curarlo.
Después de esa noche, Jesús jamás se recuperó, tuvo que vivir con la maldición de la llorona.
Fuente: “Allá por mi pueblo cuentan…”
- Adolescente choca contra cadena en Ixmiquilpan y termina hospitalizado
- Más de 21 mil estudiantes y familias participaron en Ferias para la Convivencia Escolar
- VIDEO | Se registra balacera en el Centro Histórico de la CDMX; hay un muerto y dos heridos
- Más de 220 mil alumnos y docentes fortalecen su bienestar emocional en Hidalgo
- Acusan que dejaron morir a Boss, uno de los perros de la Unidad Canina de la Fiscalía de la CDMX

Deja una respuesta