Jorge Romero El Faro

La factura que podría llegar en 2027

Ayer inició formalmente el proceso que desembocará en las elecciones del 6 de junio de 2027, por lo que las acciones u omisiones de las autoridades ya deben leerse en clave electoral.

Por eso no debe pasar desapercibido que, el pasado miércoles, por unanimidad el Congreso local aprobó un exhorto al Gobierno estatal para que haga un estudio que defina la viabilidad del regreso del esquema de carril compartido en el sistema de transporte Tuzobús.

No es común que se pongan de acuerdo los legisladores, pero es tal el caos que se vive todos los días en Pachuca, que el asunto concitó a todas las fuerzas políticas locales, pese a que la propuesta fue presentada por la panista, Claudia Lilia Luna Islas.

Quizá en Morena ya se dieron cuenta que el malestar por los embotellamientos en el bulevar Felipe Ángeles y otros puntos de la capital de Hidalgo podría tener un efecto negativo para ese partido en las elecciones del 2027.

Y es que en ese tema no hay para dónde hacerse: fue una decisión del actual ejecutivo estatal la que desde hace varios meses empeoró el tráfico al sur de la capital hidalguense.

Todavía es muy temprano para medir la frustración ciudadana de pasar el doble de tiempo en el automóvil, pero algo deben haber visto en los estudios de medición de preferencia ciudadana con miras al 2027.

No hay que perder de vista que no sólo se ha deteriorado la movilidad, sino que las autoridades estatales decidieron poner en marcha un programa para multar a todos aquellos automovilistas que invadan el carril del Tuzobús.

Desde las alturas y la comodidad de los cargos públicos, no sería extraño que en el gobierno estatal ignoren la frustración que provocan las largas filas, mientras el carril confinado luce ocioso, por la escasa afluencia de unidades del Tuzobús.

No es que esté mal tener un sistema de Autobús de Tránsito Rápido (BRT, por sus siglas en inglés), pero debe adecuarse al entorno urbano en el que opera.

El problema ni siquiera es nuevo. Cuando el entonces gobernador Francisco Olvera inauguró el Tuzobús, sucedió lo que hoy vemos todos los días: el tráfico colapsó y por eso se tomaron medidas, como permitir el paso de automóviles en ciertos tramos de la ruta troncal.

Pero alguna mente brillante, quizá al interior de la Secretaría de Movilidad y Transporte, decidió dar marcha atrás con los efectos que ya todos conocemos.

Adendum. Y hablando de tiempos en clave electoral, es interesante el desfile de personajes de la vida pública que se dieron cita en el informe del gobernador, la semana pasada. La presencia de los exmandatarios Manuel Ángel Núñez Soto y Francisco Olvera no pasó desapercibida, sobre todo por sus declaraciones a la prensa. El primero, quien dijo estar lejos de la política, no dudó en elogiar el trabajo de Julio Menchaca, quien en el pasado fue su colaborador. El segundo reiteró su lejanía con el PRI, partido que, acusó, sigue en manos de un grupo muy reducido que lo mantiene secuestrado.

La postura de ambos gobernadores, totalmente alejados de su partido, anticipa que el otrora poderoso PRI se encuentra huérfano de liderazgos, al menos de quienes de manera natural podrían defender su legado.

crs


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