Etiqueta: Vozquetinta
-

Nadar de a muertito
Pensé en dedicar mi artículo a las calaveritas de días de muertos, pero su época de oro ya pasó a la historia. Las poquísimas que ahora circulan me parecen bastante zonzas.
-

Dejarse releer
Cuando un texto cualquiera impulsa, motiva, invita a practicársele una segunda lectura, es porque da un paso más allá de lo instantáneo y, por tanto, de lo efímero
-

Otra vez los gringos racistas
Carezco de la virtud de soportar estoicamente las miradas de odio de la gringada por el solo hecho de que mi piel es morena y mi nombre y apellidos son hispanos.
-

El Ajusco nuestro de cada día
Me agradaba tenerlo al alcance de los ojos, en la cercana lejanía, por encima del ruido infernal y los monstruosos edificios chilangos, aunque el esmog apenas me permitiera divisar su silueta
-

Viene a cuento
No es enchílame otra eso de ponerse a escribir un cuento, por más cuentista de vocación que uno se crea. Hay que parir chayotes para tejerle una historia ágil, fluida, bien narrada.
-

Y vinimos a divulgar
Etimológicamente, pues, divulgar es ‘el acto de propagar un conocimiento, de ponerlo al alcance del vulgo’ (o mejor, ya para no herir susceptibilidades: ‘al alcance del público’). A quienes tenemos este verbo hechizante como profesión nos apasiona conjugarlo en primera persona.
-

¡Feliz día, historiadores!
Del mismo modo que no somos más mexicanos por desgañitarnos gritando vivas la noche del 15 de septiembre, tampoco somos más historiadores por echarnos porras el día 12.
-

Del lenguaje inclusivo al caos lingüístico
Nada fácil es, dadas las peculiaridades históricas y sociales de la lengua castellana, salvar estos dilemas sin caer en equívocos o frases kilométricas (para colmo, pésimamente construidas, porque lo apropiado no es decir ‘las y los mexicanos’ sino ‘las mexicanas y los mexicanos’).
-

Derecho a mí mismo
Lo novedoso de mi dizque ensayo era aquello de la ‘mismidad’, concepto que entonces creí inventar calcándolo del inglés selfness, pero sin saber que ya existía en español, al grado de estar incluido hasta en el Diccionario de la Academia, y no con una sino con tres acepciones: “Condición de ser uno mismo”, “Aquello por…
-

De matices, tonitos y tonos
Tenemos matices escritos. No escribimos el mismo castellano en México que en otros países. Aquí, hasta para redactar un simple memorándum u oficio, abusamos de los rodeos y del alargamiento de las frases.