Autor: Enrique Rivas Paniagua
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Del brazo y por (los libros de) la calle
Un domingo cualquiera en las aceras del mercado de La Lagunilla. A su primera edad, Andrés se quedaba dormido en la mochila de canguro que acomodaba yo a mi pecho para poder llevármelo al safari semanal de libros, y eso me dejaba disponibles las manos si quería tomar un ejemplar, hojearlo, sacar monedas, apoquinar lo…
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En el nombre sea de México
México es un topónimo compartido por tres territorios: el de un país, el de un estado, el de una ciudad. Al primero le decimos llanamente México, aunque su denominación completa, desde 1824, sea Estados Unidos Mexicanos. Al segundo lo nombramos estado de México, aunque nuestras tres históricas Constituciones federales han documentado como válido nada más…
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¡Cieeerren las puertas!
‘Cultura’, según el diccionario académico, tiene tres acepciones. La primera, apegada a la raíz del vocablo, señala que es sinónima de ‘cultivo’ (‘acción y efecto de cultivar la tierra para que fructifique o de criar animales para que sirvan de alimento o produzcan otros bienes’) y por tal motivo hablamos de agricultura, fruticultura, vitivinicultura, silvicultura,…
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Esos rebautizos callejeros
¿Cómo se habría oído renombrarla calzada “Tormento de Guatemuz”, y aprovechar el viaje para levantar en alguna esquina una broncínea escultura de dos pies tatemados encima de un lecho de rosas? ¿O por qué no “Maldición de Huichilobos”, lo que incluso serviría para escenificar por las noches chous turísticos entre lamentos de lloronas maquilladas como…
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Gulp, soy clasemediamediero
Me resulta muy difícil, con rigor académico y como el sociólogo que de joven aspiré a ser, definir aquella clase social que no es ni baja ni alta, sobre todo si la disecciono en sus tres caballitos de batalla convencionales: clase media-baja, clase media-media, clase media-alta. ¿Con qué parámetros (en mis tiempos les decíamos de…
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Rosario de tinieblas
“Para el escritor auténtico, escribir es una disposición de la naturaleza a la que se añade un hábito de la voluntad. Y este hábito es una conquista del trabajo arduo, un resultado de la paciencia lúcida. Detrás de cada página tersa, de cada texto ordenado, deleitoso, nítido, se ocultan las infinitas tachaduras, los borrones inconformes,…
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Hoy voto por la X
Dos son mis letras consentidas del abecedario. De la erre me cautivan su gracilidad, ritmo y equilibrio. Cuando la pongo en minúscula, trazo un poste derechito sobre el cual hago girar dos curvas a manera de alas, como si representara en el papel un Palo Volador indígena en movimiento (r). Cuando la mayusculizo, creo estar…
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Cien años de luz y sombra
Tengo una morbosa seducción hacia el siglo XIX. Me parece un sastre acomedido pero chambón, que trató sin éxito de vestirnos como país. Sus trajes nunca terminaron por acomodarse al cuerpo de tan sui géneris república: holgados en exceso, algunos; demasiado justos, la mayoría. Una intentona; luego otra; después otra más. Nada. No hubo vestimenta…
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Ego te absolvo
Acúsome, padre, de estar, a mis 71 años, encaprichado en terminar de escribir varios libros que tengo pendientes desde hace algunos ayeres; y si tuviera recursos económicos (cosa lejos del bolsillo de este pobre diablo arrodillado frente a usted), alcanzar a imprimirlos. Me bulle lo que tengo bajo la tapa craneana como si fuera una…
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El ombligo y la cuna
La traducción más convincente y consensuada que los nahuatlatos han dado al topónimo Me-xi-co es la de metztli, Luna; xictli, ombligo; –co, lugar: “En el ombligo de la Luna”. Alude a que el contorno de los lagos dulces y salados de la cuenca cerrada de Tenochtitlan delineaba la figura de un conejo, idéntico a la…