Autor: Enrique Rivas Paniagua

  • Esos oscuros libros académicos 

    Esos oscuros libros académicos 

    La escena ocurrió, si mal no recuerdo, allá por 2008, en el rincón que me había asignado la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo cuando encabecé su Dirección de Ediciones y Publicaciones. Frente a mi escritorio, con expresión de fastidio, se sentó cierto profesor del Área Académica de Sociología a quien cité después de revisar…

  • De manita sudada con la caligrafía 

    De manita sudada con la caligrafía 

    Así me impusieron escribir durante la enseñanza primaria: que además de legible, mi letra fuese hermosa y elegante. Que mi obligación como escolar era tener una escritura derechita, atildada, exenta por completo de manchas, borrones y tachaduras. Que resaltara igualmente lo plástico, de modo que la hoja virgen la convirtiera en una suerte de lienzo…

  • Es un buen tipo mi viejo 

    Es un buen tipo mi viejo 

    Voy por el mariachi;  regreso a componerte  la mortaja.  Venancio Neria, La tristeza de Papá Sabino (2011).  Haga usted gimnasia mental y recuerde qué canciones populares en castellano, más o menos famosas, están dedicadas al padre de familia. Quizá, si es una persona de la tercera edad como yo, cite Mi viejo, de Piero y…

  • Ayer y hoy de las corcholatas

    Ayer y hoy de las corcholatas

    Todavía hasta la vigésima primera edición del Diccionario de la lengua española (1992) la palabra brillaba por su ausencia en el tumbaburros. La siguiente edición (2001) ya le dio cabida, pero con dos salvedades: la primera, que limita su uso a El Salvador, Honduras y México; la segunda, que en vez de definirla la remite…

  • Adiós, Academia Nicaragüense, adiós

    Adiós, Academia Nicaragüense, adiós

    Por “incumplir con el registro como agente extranjero, no reportar sus informes financieros, no promover la trasparencia en el uso de los fondos” y haber “obstaculizado el control y vigilancia” que el Estado sandinista ha decretado realizarte, hoy desapareces. Para que me entiendas: te cancelo. Estás disuelta. Ya no tienes personalidad jurídica. Eres ilegal. Y…

  • Largo y sinuoso lenguaje 

    Largo y sinuoso lenguaje 

    Ayer, en lengua castellana, existían intenciones, problemas, normas; hoy, intencionalidades, problemáticas, normatividades. Antaño se decía obligación, necesidad, función, regulación; ahora se habla de obligatoriedad, necesariedad, funcionalidad, regularización. En tiempos no tan lejanos, la atención a la buena clientela recibía el calificativo de personal; en los actuales, de personalizada. Los verbos comunes y corrientes eran concretar,…

  • Escribir por calistenia

    Escribir por calistenia

    Acaso más que sus poemas mismos, me atrae releer de vez en cuando el libro donde el autor de Los amorosos monologa en voz alta con la filóloga que lo entrevistó el año anterior al de su fallecimiento (Mónica Plasencia, Habla Jaime Sabines, México, Ediciones El Tucán de Virginia, 2007). Ahí me identifico con el…

  • Hay de maestros a maestros

    Hay de maestros a maestros

    Maestros de toda laya sembraron en mi remota viña de colegial, lo mismo secundaria que preparatoriana. Así como al frente del salón de clases tuve auténticos apóstoles, de esos de sapiencia y humildad que rayaba en lo franciscano, así también padecí ogros y demonios, de esos que ocultaban su ignorancia con máscaras de altivez y…

  • Haz y envés de las mentadas selfis

    Haz y envés de las mentadas selfis

    A mi hija Dení, vocada para la fotografía. Dos individuos lograban ser los primeros en trepar al Everest, la máxima cumbre de nuestro planeta. El suceso, pues, demandaba una foto para inmortalizarlo. Pero lo irónico fue que en dicha imagen aparecería sólo uno de ellos, el nepalí Tenzing Norgay. El otro himalayista, el neozelandés Edmund…

  • Leer me da trabajo…

    Leer me da trabajo…

    …mucho, mucho trabajo. De eso vivo: de leer. También de escribir. Y de hablar. No sólo por impulso genético: leo, escribo, hablo, porque son el sustento material de mi andanza por este mundo. Las tres actividades me dan la chuleta, el pipirín, el ganarás-el-pan-con-el-sudor-de-tu-frente (y el de tus-ojos-lectores, tus-manos-tecleadoras, tu-voz-microfoneada). Conmigo no cuadra aquella concepción…