Autor: Enrique Rivas Paniagua
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Joyas escondidas en los libros
Me creo un Alfonso Caso en la tumba de Monte Albán o un Alberto Ruz en la de Palenque cuando descubro, como ellos en lo arqueológico, algún tesoro oculto en lo bibliográfico. Me pasa cuando leo un libro y encuentro ahí cierta frase admirable por su contenido o por el arte con que fue escrita.…
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Jugar a vivir
Mi juego favorito. El único juego que uno de mis cuatachos del alma, ese que llaman Tiempo, me enseñó a jugar, única y exclusivamente por enseñarme a jugar. Con intensidad, con entrega, con devoción. Siempre de tiempo completo. Las más de las veces, en plan amateur; de tarde en tarde, también en ligas profesionales. El…
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El poder del tache
Acudí a votar por primera vez a los 20 años de edad, en 1970, siendo estudiante de la carrera de Sociología. No voté por Luis Echeverría. Anulé mi voto. Fue, según yo, una decisión meditada, de romántica rebeldía, de simbólica protesta contra el mentado Sistema (porque en la segunda mitad de la década de los…
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Y la cultura, al paredón
Culturosos, nos llaman, con no disimulada mofa. Como si dedicarnos a investigar, promover y difundir la cultura fuese un pecado de inconsciencia social, una exquisitez de ociosos fifíes, un oficio inmerecido de otra cosa que no sea el aplausito, el apapacho o, en el mejor de los horizontes, la limosna cicatera. Qué se creen esos…
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Escribes; luego: existes
Te sientas a escribir no sólo por hábito sino por imperativo vital. Lo que te nazca, acerca de cualquier tópico que te guiñe el ojo. A tu muy personal (y admítelo: personalista) estilo, ese tu estilito compacto, puntuado, juguetón, transeúnte, de lo metafórico a lo irónico, entre lo elegantioso y lo populachero, no pocas veces…
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Oda a Beethoven
Por enésima vez escucho, embobado, la sinfonía “Coral”, ahora para conmemorar el segundo centenario de su estreno en Viena el 7 de mayo de 1824. Agito las manos, como si yo mismo la dirigiera (iluso vicio que adquirí desde mis mocedades melómanas). Pido a los imaginarios músicos mayor o menor velocidad, intensidad anímica, sentimiento o…
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Sobre el muerto las coronas
Muere alguien famoso y al rato leemos o escuchamos las opiniones en torno suyo, expresadas por otros famosos a quienes los reporteros consideran con derecho de corzo para juzgar. Y todos los entrevistados declaran siempre los mismos caballitos de batalla: una noticia infausta, devastadora; una pérdida irreparable; nadie como el occiso; deja un hueco imposible…
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Debates y de bates
Debatir es discutir. Y discutir lleva implícita la idea de vehemencia, de ardor, de pasión, Está en los genes mismos del verbo; de lo contrario, es una mera expresión de opiniones opuestas, muy sana pero fría, monótona, incluso aburrida. Mientras más encendido un debate, sobre todo político, mejor, aunque después no impacte en el número…
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Tú opinas, yo sabré si te leo
Hay columnas periodísticas que consulto regularmente por mera necesidad, nomás para estar enterado de cómo piensan (es un decir) quienes las escriben. En el fondo quizá sufro de una suerte de masoquismo, porque leerlas me provocan retortijones. Detesto sus posturas tipo burros lecheros con orejeras, ciegos a un entorno al que descalifican a priori con…
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Palabrejas de moda
Dan caché, autoridad en quien las dice o escribe. Le prestigian, le venden estatus. Refuerzan su imagen de ser pensante, comprometido con las causas populares. Satisfacen su ego, su autoestima intelectual. Pintan rayas, marcan distancias con los demás… O al menos para eso cree que sirven y por tal razón las emite a diestra y…