José Armando Baltazar Moreno tenía frente a él las clases de un Telebachillerato Comunitario cuando comenzó a descubrir una habilidad que, años después, lo llevaría a realizar alrededor de 150 pinturas y a plasmar en un mural parte de la historia, tradiciones y raíces de las comunidades de Juárez Hidalgo.
A sus 24 años, el joven originario de San Nicolás Coatzontla recuerda que su acercamiento al arte ocurrió prácticamente dentro del salón de clases, gracias a las actividades que impulsaba el director de la institución en la que estudiaba.
“Todo comenzó estando en un Telebachillerato, orgullosamente Telebachillerato Comunitario. Empezó en algunas clases que impartía nuestro director”, recordó.
Lo que inicialmente era una actividad escolar comenzó a tomar mayor importancia cuando decidió inscribirse en los encuentros que se realizaban cada año entre estudiantes. Avanzó por diferentes etapas y, después de aquella experiencia, decidió no abandonar los pinceles.
Continuó practicando por su cuenta y, con el paso del tiempo, acumuló obras. Actualmente calcula que ha elaborado alrededor de 150 cuadros, algunos de los cuales también ha logrado vender.
Su técnica parte de materiales como madera MDF y lienzo. Primero prepara y blanquea la superficie, posteriormente realiza el trazo de la imagen que tiene en mente y comienza a darle forma con pintura.
Aunque describe el procedimiento como sencillo, cada pieza requiere tiempo. Un cuadro de aproximadamente 60 por 40 centímetros puede llevarle una semana, periodo que puede extenderse debido a que debe combinar su faceta artística con su empleo.
Actualmente trabaja como administrativo en el área de Obras Públicas de la presidencia municipal de Juárez Hidalgo, pero continúa reservando espacio para una actividad que comenzó durante sus años como estudiante.
Su relación con la pintura tampoco se ha limitado a producir cuadros. El joven decidió en algún momento compartir lo que había aprendido e impartió talleres en su propia comunidad.
Sin embargo, entre las cerca de 150 obras que ha realizado existe una que guarda un significado especial: un mural elaborado en su municipio Juárez Hidalgo.

La obra se convirtió en una oportunidad para llevar a un muro parte de las raíces del lugar donde creció, pues representa a cuatro comunidades que integran el municipio y algunos de los elementos que las distinguen.
San Nicolás Coatzontla, su comunidad de origen, quedó plasmada a través de su iglesia, la serpiente, las canastas de otate y la siembra de maíz, actividades y símbolos vinculados con su historia.
De Santa María se retomaron elementos de la comunidad conocida como el “lugar de cinco flores” y su tradición religiosa; mientras que San Lorenzo Itztacoyotla fue representado a través del coyote, su iglesia y el carnaval.
Para Juárez Hidalgo, el mural recupera actividades tradicionales como la elaboración de ollas de barro, sus artesanías y la producción de aguardiente.
La historia familiar de José Armando también está ligada a las raíces de esta región. Aunque reconoce que él ya no alcanzó a aprender la lengua indígena que se hablaba entre generaciones anteriores, sus abuelos todavía conservan ese conocimiento.
Así, aquello que comenzó con unas clases en un Telebachillerato Comunitario se convirtió en una actividad que lo ha acompañado hasta su vida adulta. Entre su trabajo cotidiano, los cuadros que realiza y los conocimientos que ha compartido con otros jóvenes, José Armando mantiene en la pintura una manera de contar de dónde viene.
Y aunque ya suma alrededor de 150 obras, es precisamente el mural dedicado a las comunidades de Juárez Hidalgo el que considera su trabajo favorito: una pieza en la que su historia como pintor terminó por encontrarse con la historia de su propia tierra.


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