La banda sonorense Nunca Jamás encontró en la combinación del rock con elementos del regional mexicano una forma de reivindicar sus raíces y construir una identidad musical propia, propuesta que sus integrantes denominan “rock agropecuario”.
En entrevista para La Jornada Hidalgo, César Bernal, baterista de la agrupación, explicó que este concepto surgió de manera natural a partir de las influencias musicales con las que crecieron en Ciudad Obregón, Sonora, donde el rock convivió desde su infancia con géneros regionales.
“Somos roqueros, pero también nos gusta esa música; ¿por qué no mezclarle? Si al final de cuentas es nuestra identidad”, señaló.
Bernal consideró que el término “agropecuario”, utilizado en algunos sectores de manera despectiva para referirse a determinadas expresiones musicales, puede resignificarse como parte de la identidad de quienes crecieron vinculados con el campo y las tradiciones sonorenses.
“Del rancho, del campo y de todo ese rollo vive el estado prácticamente”, afirmó.
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De Ciudad Obregón a la consolidación de Nunca Jamás
Nunca Jamás nació a partir del encuentro entre Omar Sáinz y Pedro Verdez, quienes coincidieron en distintos grupos versátiles en Ciudad Obregón. Ambos buscaban desarrollar un proyecto musical con mayor compromiso y comenzaron a trabajar para llevar la agrupación a distintos escenarios.
Posteriormente, los integrantes se trasladaron a Ciudad de México. Bernal ya residía en la capital y estudiaba producción musical, por lo que se incorporó al grupo después de que el baterista original no pudiera trasladarse.
Desde entonces, se convirtió en el baterista con mayor permanencia dentro de la agrupación.
Con el paso de los años, Nunca Jamás consolidó una propuesta que combina baterías y guitarras propias del rock pesado con melodías e instrumentación provenientes del regional mexicano.
Bernal resumió el sonido del grupo mediante una comparación: “Imagínate que fuera Metallica con Ramón Ayala o Pantera con Intocable”.
La agrupación incorpora guitarras distorsionadas, baterías pesadas y composiciones melódicas, pero también utiliza instrumentos y arreglos de banda sinaloense, norteño, mariachi, hip-hop y otros géneros.
“Nosotros nos hacemos llamar promiscuos musicales porque nos mezclamos con el que se deje, con todo el mundo”, explicó.
La mezcla musical surge durante el proceso creativo
El baterista aclaró que Nunca Jamás no compone pensando necesariamente en fusionar dos artistas o géneros específicos. La estructura parte generalmente de una idea rockera y después incorpora los arreglos que la canción requiere.
De esta manera, una composición puede comenzar con una base de rock y terminar incorporando elementos de banda sinaloense, norteño o incluso corridos tumbados.
El proceso también involucra a productores especializados en música regional mexicana, quienes ayudan a integrar los diferentes elementos para evitar que la mezcla parezca forzada.
“No es que tú pienses: ‘esta vez voy a hacer una canción tipo Intocable o tipo Pantera con Intocable’. Simplemente se va dando”, explicó Bernal.
La distancia de Sonora reforzó su identidad
Vivir en Ciudad de México tuvo un papel importante en la definición de la identidad de Nunca Jamás. Bernal reconoció que al principio intentaron neutralizar su acento y adaptarse al entorno musical de la capital.
Sin embargo, la distancia con Sonora y el contacto con otros sonorenses que también vivían en Ciudad de México despertaron una mayor conexión con sus raíces.
De esa experiencia surgió “Extranjero en mi propio país”, canción que refleja el choque cultural que experimentaron al trasladarse a otra región del país y la nostalgia por sus costumbres, comida, amigos y música.
“Estamos aquí sufriendo por tener nuestra cultura, por tener nuestra música, por tener nuestro rollo. A la gente le gusta nuestro acento, le llama la atención”, recordó.
Las reuniones entre sonorenses también reforzaron esa conexión. En las convivencias, explicó, después de la medianoche comenzaban a sonar artistas como Valentín Elizalde y Sergio Vega, además de música norteña y banda sinaloense.
Para Bernal, esa nostalgia terminó convirtiéndose en un elemento central de la propuesta de Nunca Jamás.
“Venimos del desierto”, una canción que representa a la banda
Al preguntarle cuál de sus canciones representa mejor la identidad actual del grupo, el baterista eligió “Venimos del desierto”.
“Describe Sonora, describe lo que vivimos, describe todo ese rollo y demasiado mexicano también. Es el orgullo”, afirmó.
La canción resume parte de los elementos que han definido a la agrupación: la identidad sonorense, el vínculo con sus raíces y la combinación de diferentes expresiones de la música mexicana con el rock.
Sin embargo, Bernal también identificó “Demasiado mexicano” como una canción especialmente representativa para quienes todavía no conocen el trabajo de la agrupación.
“Se me hace una canción muy representativa de lo que sentimos, muy representativa de por qué empezó todo y muy representativa musicalmente de lo que es Nunca Jamás”, señaló.
La independencia también implica retos económicos
Después de más de 20 años de trayectoria, Bernal reconoció que uno de los principales desafíos para mantenerse como banda independiente ha sido la estabilidad económica.
El músico explicó que durante buena parte de su trayectoria los integrantes tuvieron que combinar el proyecto musical con otras fuentes de ingreso, debido a que no siempre podían vivir completamente de la banda.
“Las entradas de dinero”, respondió al ser cuestionado sobre la principal dificultad para mantenerse independientes.
La posibilidad de contar con otros ingresos les permitió continuar con el proyecto sin abandonar sus objetivos musicales. Bernal consideró especialmente complicado desarrollar una carrera artística cuando se tiene un empleo convencional con horarios rígidos.
La banda ha madurado en composición y producción
El paso de los años también modificó la manera en que Nunca Jamás compone y trabaja sus canciones.
Bernal destacó una evolución importante tanto en la composición como en los arreglos, además de una mayor confianza para experimentar con nuevas estructuras.
“Todo integralmente ha ido agarrando más forma y mucha más confianza de nosotros a la hora de sacar o de tocar o de escribir un nuevo arreglo”, explicó.
La experiencia también cambió la manera en que los integrantes enfrentan su vida personal y profesional. El baterista señaló que ahora son más conscientes del esfuerzo que les ha costado llegar al punto en el que se encuentran y, por ello, prestan mayor atención a aspectos como su salud mental.
El Lunario marcó un nuevo escalón
La agrupación ha recorrido diferentes escenarios y festivales a lo largo de su trayectoria. Entre las presentaciones que Bernal considera más significativas está el sold out en el Lunario del Auditorio Nacional.
Más allá de la experiencia frente al público, el músico destacó que aquella presentación permitió abrir nuevas oportunidades para el grupo.
“Nos abrió las puertas a muchas otras cosas”, afirmó.
También mencionó presentaciones en Monterrey y Guadalajara como parte de los escenarios que representaron nuevos escalones para la banda.
Pero no todos los conciertos importantes necesariamente ocurren en grandes ciudades. Bernal recordó un festival realizado en un pueblo de Veracruz, donde la respuesta del público fue particularmente intensa.
La energía de los asistentes fue tal que los integrantes terminaron el espectáculo con la intención de continuar tocando y conviviendo con el público.
La producción puede cambiar la experiencia del público
Bernal reconoció que algunos de los momentos más complicados para la agrupación estuvieron relacionados con problemas de producción, como retrasos, fallas de sonido o falta de equipo.
Explicó que estos inconvenientes afectan directamente la experiencia de los asistentes, incluso cuando el problema no depende de los músicos.
“Lo que no se puede disimular es que no se escuche la voz en un show, que no te permita tener acceso completo al equipo y que no suene bien”, señaló.
Ante estas experiencias, Nunca Jamás decidió fortalecer su propio equipo de producción. Actualmente cuentan con personal especializado que puede resolver distintas necesidades técnicas durante las presentaciones.
Bernal aseguró que desde que comenzaron a trabajar con este equipo no han vuelto a enfrentar problemas de producción de esa magnitud.
“Queremos tocar”: la banda busca soluciones ante los problemas
El músico explicó que la agrupación procura mantener una actitud proactiva cuando surgen dificultades antes o durante un concierto.
Recordó que en una presentación en Agua Prieta, la lluvia afectó parte del equipo, pero en lugar de cancelar inmediatamente buscaron alternativas: consiguieron instrumentos y equipo adicional para poder presentarse en un espacio reducido.
“Lo que queremos nosotros es tocar. Ya estamos aquí, vamos a hacerlo”, relató.
En otra ocasión, durante una presentación en San Carlos, el equipo de sonido comenzó a apagarse constantemente. Ante la imposibilidad de resolver la falla y al no contar con otro sistema disponible, la agrupación tuvo que cancelar el espectáculo.
Bernal también aclaró que una de las cancelaciones que han enfrentado no ocurrió por problemas de producción, sino por motivos de salud, cuando uno de los integrantes despertó con una inflamación severa en la garganta que le impedía hablar.
Las colaboraciones amplían su aprendizaje musical
Nunca Jamás también ha explorado colaboraciones con artistas de diferentes géneros. Bernal explicó que estas experiencias no consisten únicamente en agregar un músico invitado, sino en trabajar directamente sobre la estructura y los elementos de cada canción.
El grupo ha colaborado con propuestas relacionadas con el hip-hop y la música electrónica, entre otros estilos.
Para Bernal, experimentar con otros géneros representa una oportunidad de aprendizaje porque cada escena musical utiliza un lenguaje distinto.
“La música es música. Al fin de cuentas, sea rock, sea metal, sea hip-hop, sea regional mexicano”, sostuvo.
Entre las colaboraciones que le gustaría realizar mencionó a Natalia Lafourcade, mientras que también existe interés del público por una posible colaboración entre Nunca Jamás y Ladrones.
Bernal explicó que las colaboraciones suelen surgir a partir de la convivencia y el intercambio entre músicos, más que de una estrategia predeterminada.
Las discusiones también forman parte del proceso creativo
La convivencia entre los integrantes no está exenta de desacuerdos. Bernal reconoció que suelen discutir con frecuencia, incluso por asuntos aparentemente menores.
Sin embargo, explicó que las diferencias también aportan al resultado final porque permiten revisar y cuestionar las decisiones musicales.
Como ejemplo, mencionó las discusiones relacionadas con arreglos de batería y otros elementos de las canciones.
A pesar de las diferencias, aseguró que todos mantienen presente un objetivo común: que las decisiones beneficien al proyecto.
“Todo lo que hagamos, todo lo que disfrutamos, todo lo que se haga es por el bien del proyecto”, afirmó.
Una anécdota en Pachuca y los pastes
Entre las historias que han vivido durante sus giras, Bernal recordó una experiencia ocurrida en Pachuca relacionada con uno de los platillos más representativos de Hidalgo: los pastes.
Antes de un concierto, el organizador llegó al camerino con una charola para ofrecerles este alimento tradicional. Bernal, sin saber que el organizador estaba presente, comentó que no le gustaban los pastes.
El comentario provocó un momento incómodo, aunque finalmente todos tomaron la situación con humor.
El músico reconoció que este tipo de situaciones le han ocurrido en otras ocasiones, especialmente cuando expresa opiniones sin saber que la persona involucrada se encuentra cerca.

Recomienda a los nuevos músicos acercarse a otras generaciones
De cara a quienes comienzan una carrera musical, Bernal recomendó aprovechar las herramientas que actualmente existen para establecer contacto con artistas y músicos con mayor experiencia.
Consideró que las nuevas generaciones tienen más posibilidades de acercarse a otros profesionales gracias a las redes sociales.
“Que se acerquen a las viejas generaciones, que no tengan miedo, que no tengan vergüenza”, aconsejó.
El baterista invitó a los músicos emergentes a preguntar cómo han construido sus carreras, escuchar recomendaciones y mantener una actitud abierta.
Su principal consejo, explicó, consiste en acercarse a quienes ya recorrieron el camino que los nuevos artistas buscan emprender y aprender de esas experiencias.
Nunca Jamás se presentará en Pachuca
Nunca Jamás llevará su propuesta de rock agropecuario a Pachuca este sábado 12 de septiembre, con una presentación programada en Jardín Caníbal.
Bernal invitó al público hidalguense a acudir al espectáculo y conocer en vivo la mezcla de rock, regional mexicano y otros géneros que caracteriza a la agrupación.
“Jálense, plebes, Jardín Caníbal, ahí vamos a estar”, expresó durante la entrevista.
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