Jorge Romero El Faro

La reforma del carnicero

En vísperas del proceso electoral 2027, que renovará las 84 alcaldías de Hidalgo, Morena presentó una iniciativa que busca reformar el Código Electoral estatal, entre cuyos cambios, destaca el de dividir al estado en dos bloques, uno de ellos reservado para mujeres.

La propuesta, fruto de una discusión cerrada entre miembros del partido dominante y legisladores locales, plantea una fórmula que, según sus impulsores, eliminaría los viejos trucos que permitían asignar los municipios de mayor peso político a los hombres.

Con un criterio que recuerda a un carnicero cuando está a punto de hacer los cortes que le pide su cliente, la reforma divide al estado en dos. Para empezar, para el proceso electoral de 2027, los municipios que van de la letra A a la M serían exclusivos para mujeres. El resto, de la N a la Z, serían demarcaciones abiertas, es decir, donde los partidos o alianzas podrían postular hombres o mujeres. En el siguiente proceso electoral la fórmula se invertiría.

La propuesta no convenció a la oposición, al menos al PRI. Según su dirigente estatal, Marco Antonio Mendoza Bustamante, no apoyarán la iniciativa, pues no garantiza el acceso igualitario a las mujeres.

“Dividir de la A a la M el estado es vulnerar los derechos de las mujeres”, expresó Mendoza en conferencia de prensa. Tampoco garantiza, agregó, que se encuentren los municipios menos gobernados por mujeres, no se garantiza la postulación indígena y no se distribuyen correctamente los municipios con mayor o menor densidad poblacional.

La reforma, por otra parte, propone reorganizar los cabildos, en concordancia con el denominado plan B que presentó la presidenta de la república a inicios de este 2026. En síntesis, busca reducir el número de regidores y síndicos, pero también sugiere quitar posiciones estratégicas a las minorías.

Desaparece, por ejemplo, la segunda sindicatura, que se dejaba en manos de la segunda fuerza política del municipio y que resulta ser una posición de contrapeso. Ya no habrá síndico hacendario y síndico jurídico, la figura quedaría concentrada en una sola persona que hará las dos funciones, y se la quedará la primera fuerza política.

Con el argumento de ahorrar, los ayuntamientos de todo el país perderán pluralidad. No es un tema menor, si tomamos en cuenta que en ese nivel de gobierno florece la corrupción y la falta de contrapesos simplemente reducirá los controles para que haya una mejor administración de los recursos públicos.

La propuesta de dividir en dos bloques al estado de manera itinerante, para garantizar el acceso equitativo al poder a las mujeres, se sostiene en resortes endebles. Y en medio de un clima de polarización nacional, parece que la propuesta terminará resolviéndose en los tribunales.

Mientras tanto, los aspirantes aprovecharán el río revuelto para empezar a mover sus piezas en el ajedrez político, en un entorno de alta competencia donde los lugares serán cada vez más codiciados.

crs


Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *