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AFORES e ISR: por qué la Suprema Corte acertó al proteger a las familias trabajadoras

La semana pasada, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió una contradicción de criterios sobre si las AFORES recibidas por los beneficiarios por la muerte de la persona trabajadora debían considerarse ingresos exentos del pago de ISR.

El proyecto a cargo de la ministra Sara Irene Herrerías proponía establecer que no, que al no ser parte de un legado o herencia tenían que pagar impuestos. Dos ministras más, Lenia Batres y María Estela Ríos, apoyaron la propuesta.

La postura de la ministra Batres me llamó la atención, pues decidió fundamentarla en una demanda social que se ha ido desarrollando desde hace unos años: cobrar impuestos a los más ricos para distribuir la riqueza.

Su discurso es engañoso. Si lo escuchas sin saber del tema de que se trata, puedes coincidir con ella: porque es cierto que la riqueza debería tributar más. Desde hace algunos años, OXFAM México posiciona una campaña de incidencia para modificar las leyes fiscales para que los ricos paguen más impuestos. El esquema tributario de nuestro país impone mayores cargas fiscales a las personas que ganan menos que a quienes concentran la riqueza, lo cual es una injusticia.

No obstante, como bien mencionó el ministro Hugo Aguilar, la situación que estaban tratando en la Corte no versaba sobre los más ricos, sino sobre las personas trabajadoras y sus familias. Hay que recordar que desde el 94 el derecho a la jubilación se ha ido mermando drásticamente; pasamos de un esquema que garantizaba una jubilación digna con la ley del 73, al esquema de AFORE, en el que a las personas trabajadoras se les descuenta de su salario para realizar aportaciones y tener dinero para su pensión en la vejez, una medida neoliberal para solucionar el impacto a la economía de las malas decisiones gubernamentales.

No por nada la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación hoy lucha porque se cumplan las promesas de campaña para recuperar este derecho de forma plena; más allá de otras situaciones que se han dado con la Coordinadora en las que podemos no estar de acuerdo, esta lucha es loable y debería llamarnos a acompañarla.

Por ello, celebro que la decisión de la Corte haya sido en contra del proyecto para presentar uno nuevo en el que el criterio que prevalezca sea exentar del pago de ISR el dinero que reciben las personas beneficiarias por la muerte de sus familiares trabajadores.

Y sí, hay que tomarles la palabra a las tres ministras que votaron a favor de imponer impuestos, porque es claro que necesitamos urgentemente una reforma fiscal para que las personas más ricas de este país paguen impuestos; que, por cierto, no son las personas trabajadoras.

crs


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