A inicios de la semana que está por concluir, sorprendió la noticia de que el gobierno estatal prepara un nuevo plan en el que se prevé ampliar el sistema Tuzobús en Pachuca y su zona metropolitana.
Durante la conferencia mañanera semanal del gobierno estatal, el jefe de la Unidad de Planeación, Miguel Ángel Tello, mostró algunas cartas de lo que parece ser un plan para construir una segunda ruta troncal del único sistema BTR en Hidalgo, (Bus de Tránsito Rápido, o BRT en inglés), que se distingue por ser un modelo de transporte público masivo basado en autobuses articulados que operan en carriles exclusivos.
La idea, según Tello, es trazar una nueva ruta perpendicular a la actual, que corre del centro de Pachuca hacia el sur, hasta la terminal que se encuentra cerca de la comunidad de Téllez, en el municipio conurbado de Zempoala.
En la pretendida segunda parte del Tuzobús, proyecto que fue abortado por el exgobernador Omar Fayad, el plan es conectar a los usuarios que se trasladan entre Pachuca y Mineral de la Reforma, lo que se traducen en viajes de oriente a poniente de la zona metropolitana. Sobre todo, dijo Tello, hacia colonias como Saucillo, La Providencia, Chavarría, y teniendo como punto nodal la Ciudad del Conocimiento, el campus más grande de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).
El plan es una buena noticia, puesto que la primera troncal del Tuzobús, pese a su mala planeación y abandono durante sus diez años de operación, representa una opción más ordenada y segura de transporte que lo que sucede con el llamado “transporte tradicional”, que se distingue por ser caótico e inseguro y que ofrece el servicio en camionetas tipo van cuyo segmento no está pensado para pasajeros, sino para carga de mercancías.
Ojalá que el objetivo de concretar la segunda parte del Tuzobús venga acompañado de una exhaustiva planeación, y que el gobierno estatal se deje asesorar por expertos, como el propio Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo que, según Tello, ya brindó un diagnóstico que permitió detectar problemas que enfrenta el sistema de transporte estatal.
Sobre todo, porque la implementación de la primera troncal del Tuzobús se enfrentó a múltiples tropiezos, como el trazo deficiente de las rutas alimentadoras y la falta de unidades, que provocaron un servicio que se distingue por su desesperante lentitud.
Ahora que están por llegar nuevas unidades para revertir el abandono de este sistema de transporte, se abre una oportunidad para volver a atraer los usuarios que han hecho todo para evitarlo.
También se tiene la oportunidad de mejorar la calidad de vida de miles de personas que viven en la capital del estado, y que a diario padecen de un transporte precario, inseguro y saturado.

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